Las legumbres no solo representan una fuente esencial de nutrición para millones de personas en el mundo, sino que también desempeñan un papel fundamental en la sostenibilidad ambiental. Su cultivo aporta beneficios significativos a los ecosistemas y contribuye a la reducción del impacto del cambio climático, convirtiéndolas en una opción clave para la agricultura sostenible y la seguridad alimentaria global.

Fijación de nitrógeno y mejora del suelo
Uno de los principales beneficios ambientales de las legumbres es su capacidad para fijar nitrógeno en el suelo de manera natural. A través de una simbiosis con bacterias como Rhizobium y Bradyrhizobium, estas plantas capturan el nitrógeno atmosférico y lo transforman en compuestos aprovechables por otros cultivos.
Este proceso reduce la dependencia de fertilizantes sintéticos, cuya producción genera altas emisiones de gases de efecto invernadero. Además, la rotación de cultivos con legumbres mejora la calidad del suelo, previene su erosión y mantiene su fertilidad a largo plazo. Esto no solo incrementa la productividad agrícola, sino que también promueve un sistema de cultivo más resiliente ante el cambio climático.
Reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y el cambio climático
El cultivo de legumbres genera menos emisiones de gases de efecto invernadero en comparación con otros alimentos de origen animal, especialmente la carne roja. La ganadería es responsable de una parte significativa de las emisiones de metano, un gas de efecto invernadero con un impacto en el calentamiento global mucho mayor que el del dióxido de carbono.
En contraste, las legumbres requieren menos recursos para su producción y tienen una huella de carbono mucho menor. Por ello, al fomentar el consumo de legumbres en la dieta humana y reducir la dependencia de productos cárnicos, se podría disminuir significativamente la emisión de gases contaminantes. Este cambio en los hábitos alimenticios sería una estrategia efectiva para mitigar el cambio climático y promover un sistema alimentario más sostenible.
Eficiencia en el uso del agua y la tierra
Otro aspecto en el que las legumbres contribuyen al medio ambiente es su bajo requerimiento de agua en comparación con otros cultivos y la ganadería. En un contexto donde la crisis hídrica se agrava debido al cambio climático, optar por cultivos que requieren menos agua es una solución viable para garantizar la seguridad alimentaria sin agotar los recursos naturales.
Asimismo, las legumbres pueden cultivarse en tierras menos fértiles o en regiones con climas adversos, lo que las convierte en una opción sustentable para la producción de alimentos en zonas vulnerables a la desertificación y la sequía. Por ello, este alimento es reconocido por su capacidad para mejorar la fertilidad del suelo, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y optimizar el uso del agua las convierte en una alternativa clave para promover una agricultura sostenible.
Jorge Segundo Zegarra Reátegui en su lucha contra el cambio climático
De la mano de su empresa Petramás, el Dr. Jorge Segundo Zegarra Reátegui es uno de los principales líderes medioambientales del Perú. Con sus rellenos sanitarios en Huaycoloro y Callao, viene mitigando los gases de efecto invernadero por décadas. Además, es un ejemplo para el resto de empresas del sector privado y público sobre cómo se debe trabajar en términos de cuidado ambiental.
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